Por qué no se va sola
La depresión no es debilidad.
Es un ciclo que se alimenta solo.
Cuando te sentís apagado, lo natural es hacer menos: dejás de salir, de moverte, de ver gente. Tiene sentido — no tenés energía. Pero al hacer menos, también desaparecen las pocas cosas que te daban algo de ánimo. Y sin esas cosas, el ánimo cae más. Cuanto peor te sentís, menos hacés; y cuanto menos hacés, peor te sentís.
1
Ánimo bajo — Te sentís apagado, sin energía, sin deseos de hacer nada
2
Te retraés — Dejás de hacer, de salir, de ver gente — porque cuesta demasiado
3
Menos estímulos — Desaparecen las cosas que te daban algo de ánimo o sentido
4
Más culpa — Te hablás mal por no poder, y eso hunde el ánimo todavía más → el ciclo se repite
Por eso no alcanza con "echarle ganas". El problema no es falta de voluntad — es un ciclo que se sostiene solo y que cuesta romper desde adentro. Y eso es lo que trabajamos en sesión.
Preguntas frecuentes
¿Y si ni siquiera tengo ganas de empezar terapia?
Es parte de lo que pasa con la depresión — la falta de ganas no es un obstáculo, es justo uno de los síntomas que trabajamos. No necesitás llegar con energía. Empezamos desde donde estás.
¿Esto es pereza o falta de voluntad?
No. La depresión no es debilidad ni falta de carácter. Es un estado que apaga la motivación y la energía — por eso "echarle ganas" no alcanza. En sesión entendemos por qué pasa y qué hacer al respecto.
¿Cuánto tiempo lleva ver resultados?
Depende del caso, pero la mayoría de personas empieza a notar cambios concretos dentro de las primeras semanas — sobre todo en el peso de los días y en volver a hacer cosas que habían dejado.
¿Cómo funciona en línea?
Por videollamada. Solo necesitás un espacio razonablemente privado y conexión estable. Funciona igual que en persona — y para muchas personas, desde casa es más cómodo, sobre todo cuando salir cuesta.
¿Cada cuánto se trabaja?
Lo más común al inicio es semanal. Luego se ajusta según tu caso y tu ritmo.